Parece un tópico, pero una gran velada musical fue lo que vivimos este fin de semana en el Gran Teatro de Córdoba: Jesús López Cobos dirigía por primera vez a la Orquesta de Córdoba, en, según sus propias palabras en la prensa local, un apoyo a la labor y situación de la orquesta.
La hora y poco más que estuvimos en el teatro fue pura música, la de Brahms, dirigida por alguien que conoce y ama ein Deutsches Requiem desde un estudiado conocimiento y por trágicas circunstancias personales. Un director que hizo sacar lo mejor de sí a los solistas, los dos coros y la orquesta, en una hora de gracia, y momentos de emoción verdadera, como el sexto tiempo, arrancando literalmente las notas a la cuerda, o un final, que parecía y deseábamos infinito.
Ovación entregada, siempre escasa para una vida como la de un maestro entregado a la Música, que nos la entregó delicada y pura en una noche de diciembre.
Gracias maestro.
Córdoba, Gran Teatro. 20 y 21 de diciembre de 2014. Brahms: ein Deutsches Requiem. Arantza Ezenarro, soprano; David Menéndez, barítono. Coro de Opera Cajasur, coro Ziryab. Orquesta de Córdoba. Jesús López Cobos, director.